Gran Muralla China ( Geografía Turística )
1. Gran Muralla China
Es una antigua fortificación china construida y reconstruida entre el siglo V a. C. y el siglo XVI (Edad Moderna) para proteger la frontera norte del Imperio chino durante las sucesivas dinastías imperiales de los ataques de los nómadas xiongnu de Mongolia y Manchuria. Contando sus ramificaciones y construcciones secundarias, se calcula que tiene sobre unos 7000 kilómetros de largo, desde la frontera con Corea, al borde del río Yalu, hasta el desierto de Gobi, a lo largo de un arco que delinea aproximadamente el borde sur de Mongolia Interior, aunque hoy solo se conserva un 30 % de ella. En promedio, mide de 6 a 7 metros de alto y de 4 a 5 metros de ancho. La muralla fue designada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1987. El día 26 de enero de 2007 se dio a conocer que la muralla china fue elegida como una de las ganadoras en la lista de Las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno. La Gran Muralla está hermanada con la muralla romana de Lugo, Galicia, España, también designada Patrimonio de la Humanidad. La Gran Muralla como concepto se reavivó de nuevo durante la dinastía Ming después de la derrota del ejército por parte de los oirats en la batalla de Tumu en 1449. Los Ming no tuvieron una clara victoria y adoptaron una nueva estrategia para mantener las tribus nómadas alejadas de la capital mediante la construcción de muros a lo largo de la frontera norte de China.
A diferencia de las anteriores fortificaciones, la construcción de la dinastía Ming fue más fuerte y más elaborada debido a la utilización de ladrillos y piedra en lugar de tierra apisonada. Como consecuencia de las incursiones mongolas a través de los años, se dedicaron considerables recursos a reparar y reforzar las paredes. Las secciones Ming cerca de la capital Pekín son especialmente fuertes y resistentes.
2. Museo de la Biodiversidad
Creado en uno de los lugares con mayor biodiversidad en el mundo, y con el contenido desarrollado por científicos de la Universidad de Panamá y el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, el Biomuseo abrió por completo al público el 2 de octubre de 2014, en un nuevo e importante edificio diseñado por Frank Gehry. El edificio 13,411 metros cuadrados, es el único proyecto construido hasta ahora en América Latina del mundialmente famoso arquitecto. Con vistas a la bahía de Panamá hacia el este y de la entrada del océano Pacífico al Canal de Panamá hacia el oeste, el vibrante edificio multicolor fue concebido por Gehry para albergar una serie de exposiciones permanentes diseñadas en conjunto con Bruce Mau, rodeado por un Parque Botánico cuyo plan maestro fue elaborado por la paisajista Edwina von Gal también en colaboración con el arquitecto. Como conjunto, el edificio, las exposiciones y el parque ofrecen un nuevo recurso cívico y educativo de gran importancia para la gente de Panamá y un destino cultural inspirador para los visitantes de todo el mundo, revelando el papel decisivo del istmo de Panamá en tres millones de años de cambio y evolución biológica.
“La formación del istmo creó una barrera entre los océanos Pacífico y Atlántico, causando que las dos regiones evolucionaran ecológicamente en direcciones notablemente diferentes”, explica el Dr. Anthony Coates, asesor científico del Biomuseo y miembro fundador del Proyecto de Geología de Panamá, a cargo del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales. Entre los resultados se encontraban los cambios climáticos en todo el mundo (incluyendo el África occidental, donde las selvas tropicales se convirtieron en sabanas, obligando a muchos primates arborícolas a vivir en el suelo); un vasto intercambio de plantas y animales de ida y vuelta entre Norte y Suramérica; y la formación de la ruta de acceso que permitió a los primeros seres humanos migrar a través del congelado estrecho de Bering y bajar hacia Suramérica.
El Biomuseo, uno de los pocos afiliados al Smithsonian fuera de los Estados Unidos, se ha gestado a través de la colaboración entre la Fundación Amador —entidad sin fines de lucro establecida por ciudadanos panameños para dar a conocer la historia natural y cultural del país y fomentar la preservación de su extraordinaria biodiversidad— y el gobierno de Panamá, que donó el sitio para el proyecto y las propiedades adyacentes que generarán ingresos. La inauguración ceremonial del Biomuseo, a la que asistirá el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, tendrá lugar el 30 de septiembre, antes de la plena apertura pública.
María del Pilar Arosemena de Alemán, presidenta de la Fundación Amador, sostuvo: “nuestra organización se fundó para ser un agente de cambio para Panamá, incitando a los ciudadanos a sentirse orgullosos de la historia natural de su país y contribuir a su preservación. También vimos la oportunidad de que Panamá ocupe el lugar que le corresponde como centro mundial para investigar y conservar la biodiversidad. Con la culminación del Biomuseo, avanzamos un paso gigantesco hacia nuestra meta “. Victor Cucalón Imbert, director del Biomuseo, comentó: “estamos profundamente agradecidos a Frank Gehry y a sus colaboradores en el diseño, por crear un museo que con tanta belleza y elocuencia expresa la misión del Biomuseo. Gracias a este extraordinario proyecto, sabemos que el museo puede convertirse en un destino cultural y eco turístico, así como un símbolo de la preocupación mundial por el medio ambiente y la conservación, permitiéndonos enviar nuestro mensaje a todo el mundo”. Frank Gehry expresó: “este ha sido un proyecto muy personal para mí.
El diseño del Biomuseo
El corazón del diseño de Frank Gehry para el Biomuseo es un atrio publico al aire libre, cubierto por un dinámico conjunto de doseles metálicos de diversas formas y vivos colores: azul, rojo, amarillo, verde. Además de contribuir a que el Biomuseo sea un destino atractivo para los visitantes (incluyendo las decenas de miles de estudiantes de escuelas públicas que se beneficiarán gratuitamente cada año de los programas del museo), los doseles refieren a la arquitecura canalera de techos de zinc y edificios coloridos, evocan el espectacular hábitat neotropical de Panamá y ofrecen protección contra las frecuentes lluvias impulsadas por el viento. Elevado un piso por encima del nivel del suelo, el atrio ofrece amplias vistas al Canal y a la ciudad de Panamá.
El corazón del diseño de Frank Gehry para el Biomuseo es un atrio publico al aire libre, cubierto por un dinámico conjunto de doseles metálicos de diversas formas y vivos colores: azul, rojo, amarillo, verde. Además de contribuir a que el Biomuseo sea un destino atractivo para los visitantes (incluyendo las decenas de miles de estudiantes de escuelas públicas que se beneficiarán gratuitamente cada año de los programas del museo), los doseles refieren a la arquitecura canalera de techos de zinc y edificios coloridos, evocan el espectacular hábitat neotropical de Panamá y ofrecen protección contra las frecuentes lluvias impulsadas por el viento. Elevado un piso por encima del nivel del suelo, el atrio ofrece amplias vistas al Canal y a la ciudad de Panamá.

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